Blessed Kunjachan
Beato

El Beato <<KUÑACHAN>>

Don Agustín Thevarparampil

El gran misionero de los intocables

Nacido el

:

1-4-1891

Sacerdote el

:

17-12-1921

Muere el

:

16-10-1973

Siervo de Dios el

:

11-8-1987

Venerable el

:

22-6-2004

Beato el

:

30-04-2006

Don Agustín Thevarparampil, popularmente Iiamado Kuñachan, que en su lengua Malayalam de la India significa “cura pequeño”, a causa de su baja estatura, nació en Ramapuram, en la diócesis de Palai, Kérala, India, el 1 de abril de 1891. Terminados los estudios secundarios, Agustín entro en el seminario y fue ordenado sacerdote, el 17 de diciembre de 1921, por el futuro Siervo de Dios, el Obispo Mar Tomás Kurialacherry. En febrero de 1923 Kuñachan fue enviado como vicario parroquial a la parroquia de San Sebastián en Kadanad. Pero su servicio en Kadanad no duró mucho. En marzo de 1926 una enfermeded le obligó a volver a Ramapuram.

Durante el periodo de convalecencia conoció una nueva realidad, un campo nuevo de acción, hasta entonces descuidado por todos: la miserable condicion de vida de los intocables, es decir, de aquellos que pertenecen a la clase más baja de la sociedad. Fue Gandhi quien les llamó en primer lugar “Pueblo de Dios” (Harijan) ; hoy, en cambio, les llaman Dalit. Durante siglos se les ha considerado como “intocables” o como aquellos a quienes nadie se puede acercar. Vivían en los terrenos de los que pertenecen a castas superiors, a quienes servian como braceros o en trabajos forzados.

 

Habiendo conocido su miserable condición, don Agustín decidió dares a ellos completamente para mejorar su vida y evangelizarlos. Nunca hubiera imaginado lo difícil que iba a ser el camino que había elegido. Llevar a la fe a gente hundida en creencias y practicas supersticiosas era sin duda un trabajo arduo.

Don Agustín era muy humilde y sencillo; un hombre de servicio y de caridad. especialmente hacia los mas pobres Y débiles de la sociedad. El día comenzaba para el a las 4 de la mañana. Después de la Misa, acompañado de un catequista, iba a visitar las miserables chabolas de los intocables. Imitando al divino Pastor, iba hacia sus ovejas, no sólo en el territorio de su parroquia, sino por todas partes donde la gente le necesitara; los llamaba “hijos míos”; los escuchaba, y los consolaba, tratando de eliminar discordias entre ellos. Y curaba sus males. Para ellos era como el Cura de Ars, el patrón de los sacerdotes diocesanos. Con gran paciencia los visitaba frecuentemente; algunos trataban de evitarlo; otros se escondian; otros se excusaban por no haber mantenido la promesa, pero nada le disuadia de su compromiso. Quería que todos llegaran al seno de la Iglesia. 

El fatigoso viaje, la escasa respuesta a sus esfuerzos y los imprevistos no eran capaces de abatirle, y decía: “Son gente buena y sencilla. Ya mejoraran”. Conocía los nombres de cada uno y los suyos gozaban al sentirse llamados por sus respectivos nombres. Su estatura baja era una bendición, porque así podía entrar en sus pequenas chozas y salir de ellas sin dificultad.

Kuñachan era un amigo para los niños. Le gustaba su compañía, y los pequenos se divertian mucho estando con él. Siempre tenía reservados en su habitación algunos caramelos o frutas, que les repartia.

El estilo de su vida era muy sencillo. Dado que había dedicado toda  su vida al servicio de los mas pobres, quería vivir como uno de ellos. Esto es evidente en las primeras frases de su testamento: “No poseo nada: ni tierras ni dinero. A nadie debo nada… Quiero que mis funerals se realicen del modo mas sencillo…”

Para poder llevar adelante su trabajo tenía que buscar fuerzas en alguna parte. Por eso era un hombre de oracion y rezaba continuamente, incluso en sus viajes. 

Don Agustín tenía gran paciencia y mucha comprension con los marginados. Incluso, aunque alguno no le hubiera escuchado o le hubiera tratado de un modo descortes, mostraba siempre gran tranquilidad. Supo vencer la indiferencia y conquistar su confianza y de esta modo pudo bautizar personalmente a casi 6.000 personas. Con razón se le puede llamar justamente el “Apostól de los intocables”.

La vida de Kuñachan fue larga. Celebró las bodas de oro de su ordenacion en 1971. Despues de una grave enfermedad, murió santamente el 16 de octubre de 1973 a la edad de 82 anos. Quería ser enterrado entre sus amados “hijos”, pero los parroquianos, conscientes de su santidad, lo sepultaron ante el altar de San Agustín, patrono de la parroquia. Desde ese día comenzaron a llegar centenaries y millares de peregrinos de cerca y de lejos, especialmente  el 16 de octubre, aniversario de su muerte, para obtener su intercessión ante el Padre celestial.

 

El estado de Kérala, en la parte sur occidental de la India, tiene una particular importancia: es comunidad cristiana que con razón se Gloría de descender del Apostól Santo Tomás, quien les predicó el Evangelio, muriendo en Mylapore, junto a Madras, en el actual estado de Tamilnadu, Estos cristianos de Santo Tomás pertenecen a las iglesias orientales de rito Siro-Malabar. El Papa Pío XII, refiriéndose al apostolado de Santo Tomás en la India, en su mensaje radiofónico del 31 de diciembre de 1952, en la fiesta del XIX centenario de la llegada del Apóstol, dijo entre otras cosas:

“Han pasado 1900 años desde que llegó a la India el Apóstol Tomás, quien, con sus palabras, acciones y el supreme sacrificio de si mismo, dio testimonio de Cristo en vuestro país… Esta linea apóstolica, queridos hijos e hijas, es el magnífico privilegio de muchos de entre vosotros, que se glorían de llamarse cristianos, que se glorian de llamarse cristianos de Santo Tomás”. 

 

El Beato Kuñachan es un hijo de esta iglesia Malabar.

 

El tribunal diocesano para la causa de la beatificación de don Agustín fue formalmente constituido, en presencia de su Eminencia el Card. Lourdusamy, Prefecto para la Congregación de las Iglesias Orientales, el 11 de agosto de 1987, en Ramapuram. El tribunal ha examinado 129 testimonios y ha concluido su trabajo el 3 de Julio de 1992. 

El 22 de junio del 2004, el Papa Juan Pablo II aprobó las virtudes heroicas de Kunjachan y lo declaró venerable.

Mientras tanto, se inició el proceso sobre la curación milagrosa de un niño con el pie deforme, y las conclusiones fueron enviadas a Roma, para su estudio. Después de una investigación minuciosa sobre la naturaleza milagrosa de la curación, hecha por personas competentes en Roma, el Papa Benedicto XVI reconoció el milagro y así se abrió el camino hacia la beatificación.

El Venerable Kunjachan fue beatificado por su eminencia, el Cardenal Varkey Vithayathil, arzobispo mayor de la Iglesia Syro-Malabar, el 30 de abril del 2006, en el mismo pueblo de Ramapuram, donde nació, trabajó y murió, y fue enterrado.

La fiesta del beato Kunjachan se celebra el día 16 de octubre de cada año.

Ahora, roguemos  para que el beato Kunjachan pueda ser elevando a la santidad en un futuro próximo.

ORACION  

Señor Jesucristo, que has sido ungido para predicar la Buena Nueva a los pobres, anunciar a los prisioneros la libertad, dar la vista a los ciegos, liberar a quienes estan oprimidos, dígnate conceder a nuestro querido Kuñachan la corona de la santidad. Con su vida pura y humilde, iluminado por tu amor, se dedicó completamente a la promoción espiritual y temporal de los hermanos pobres y marginados. Bendice, Señor, a tus siervos y hazles crecer en esa caridad, pureza y sencillez que adorno la vida de Kuñachan.  

Te pedimos, humildemente la gracia de… por intercesión de tu siervo, nuestro amado Kuñachan.  Amen.

(Con permiso de los superiors)

 Se suplica a quienes reciban favores por intercession del Beato informen a:

 VICE-POSTULADOR

Causa del Beato “Kuñachan”

Ramapuram Bazaar – 686 576

Kerala - INDIA

Blessed Kunjachan